Este primer nivel establece el principio fundamental del método: la práctica sostenida transforma lo que el conocimiento por sí solo nunca cambia.
Aquí se introduce la estructura básica que permite ordenar el proceso interno: comprender cómo se construye una práctica, por qué la repetición consciente reorganiza el sistema nervioso y cómo la disciplina cotidiana se convierte en el eje que sostiene cualquier transformación real.
A través del estudio, la observación y el entendimiento del método, se establece el criterio necesario para comenzar con claridad, evitando el caos de intentar hacerlo todo al mismo tiempo y creando una base sólida desde la cual cada etapa posterior puede desarrollarse con estabilidad y continuidad.